
El Támesis cerca de Londres
Ficha
La historia
Hacia 1900, cuando Witsen pintó este tramo del Támesis, hacía casi diez años que había dejado Londres. Vivió allí entre 1888 y 1891, y el río de la ciudad ya no lo soltó. Durante años siguió dibujando y grabando sus puentes y sus muelles, a partir de apuntes y de memoria. Lo que le había atraído era la niebla londinense y la luz nueva del gas que la atravesaba, y el modo en que la bruma ablandaba los perfiles duros de una ciudad moderna. Aquí se aprecia bien. La orilla del fondo se deshace, el agua guarda más luz que el cielo y nada queda dicho con nitidez. Esa manera de mirar la había encontrado en los humeantes nocturnos fluviales del pintor estadounidense Whistler, cuya obra descubrió en sus años de Londres, aunque los dos nunca llegaron a conocerse. El Támesis le ofrecía a Witsen un motivo hecho para los grises apagados que prefería, gris sobre gris, con el sol en algún punto detrás de la bruma y no en el cielo.