
Peter Paul Rubens, The Tiger Hunt, 1617. Wikimedia Commons. · PD
La cacería del tigre
Ficha
La historia
Rubens nunca vio un tigre vivo. Y sin embargo, hacia 1616 pintó esta cacería frenética como parte de una serie de cuatro escenas de caza exótica que le encargó Maximiliano I de Baviera. Es una fantasía. En un mismo remolino mezcla dos tigres, un león y un leopardo con jinetes de armadura como conquistadores y otros con turbante, animales de Asia y de África reunidos en un combate que nunca existió. Todo es diagonal, músculo y furia, cuerpos y fieras trabados en el centro. Rubens había visto en Italia copias de la 'Batalla de Anghiari', el mural perdido de Leonardo lleno de caballos revueltos, y de ahí sacó esa energía de nudo imposible. El lienzo se conserva en el museo de Bellas Artes de Rennes, en Francia.




