
Peter Paul Rubens · PD
El triunfo del amor divino
Ficha
La historia
En 1625 la infanta Isabel Clara Eugenia encargó a Rubens 20 tapices sobre la Eucaristía para el monasterio de las Descalzas Reales de Madrid. Los concibió como desfiles triunfales, telas que fingen colgar de arquitecturas fingidas. Esta tabla es uno de los seis modelos que conserva el Prado, el paso intermedio entre la idea y los cartones, mucho mayores, con los que trabajaron los tapiceros. El Amor Divino avanza en un carro tirado por leones que parecen agotados por el peso. Sobre la escena vuela el ave que alimenta a sus crías con la sangre de su propio pecho, símbolo medieval del sacrificio de Cristo, y un ángel niño prende fuego a dos serpientes entrelazadas. La pintura está tan diluida que bajo ella asoma una inscripción anterior. La reflectografía infrarroja permite leerla entera, Triumphus Caritatis, seguramente de mano del propio Rubens, anotando el tema que debía pintar en esta tabla.




