
Peter Paul Rubens · CC0
El triunfo de Enrique IV
Ficha
La historia
Esta pequeña tabla, de menos de un metro de ancho, es la propuesta para algo enorme. En 1622 María de Médicis, reina viuda de Francia, encargó a Rubens dos grandes ciclos de pinturas para su palacio de Luxemburgo, en París: uno sobre su propia vida y otro sobre el reinado de su marido asesinado, Enrique IV. El ciclo sobre María se terminó y hoy cuelga en el Louvre. El de Enrique apenas empezó. Aquí Rubens resuelve, hacia 1630, una sola escena, la entrada de Enrique en París sobre un carro triunfal a la manera de los romanos, pintada con rapidez y soltura, porque un boceto así servía para presentar la idea a quien lo encargaba. En 1631 María perdió su largo pulso por el poder en la corte y fue expulsada de Francia, y el trabajo en el ciclo de Enrique se detuvo. Rubens sí llevó esta escena a un lienzo de más de seis metros de ancho, que se conserva en Florencia. La mayor parte de la serie a la que pertenecía nunca se pintó.




