
Peter Paul Rubens · PD
El triunfo de la Verdad
Ficha
La historia
Con este lienzo alto y estrecho se cerraba la galería de María de Médici. Hacía pareja con el primer cuadro del ciclo, el Destino de la reina, del mismo formato, y Rubens preparó ambos en un único boceto al óleo que también conserva el Louvre. El Tiempo, un anciano alado, eleva a la Verdad desnuda hacia la luz para que todos vean la perfecta concordia entre madre e hijo. María y Luis XIII flotan en el cielo como iguales, con las manos unidas dentro de una corona de laurel que rodea un corazón en llamas. Rubens tomó el grupo del Tiempo y la Verdad de un cuadro suyo anterior, «Bóreas raptando a Oritía», hoy en Viena, donde ese mismo abrazo es un rapto. La reconciliación no duró. En la Jornada de los Engañados, en noviembre de 1630, Luis se puso del lado del cardenal Richelieu contra su madre, y en 1631 ella huyó a los Países Bajos españoles para no volver jamás a Francia. La galería Médici del Louvre está cerrada ahora por restauración.




