
Jean-Auguste-Dominique Ingres · PD
La bañista de Valpinçon
Ficha
La historia
En 1808, Ingres tenía apenas 27 años y vivía en Roma con una beca del Estado francés, obligado a mandar cada año una obra a París para que sus maestros juzgaran sus progresos. En plena época napoleónica, la Academia esperaba dioses, héroes y grandes gestas. Él envió esto: la espalda desnuda de una mujer sentada sobre sábanas blancas, sin relato ni mitología, solo piel y luz. Toda la escena se reduce a un cortinón verde a la izquierda y a un paño de rayas enrollado en su cabeza. Los jueces la hallaron rara, con ese cuerpo algo alargado para el gusto de la época. Ingres nunca olvidó esta espalda: la repetiría durante más de medio siglo, hasta El baño turco, ya anciano.




