
La Virgen adorando al Niño con san Juanito y dos ángeles
Ficha
La historia
Los cuadros redondos, los tondi, fueron una especialidad florentina a finales del siglo 15, y se pintaban más a menudo para las habitaciones de una casa que para el altar de una iglesia. Las figuras de este tenían además un sentido especial para un florentino. La Virgen, arrodillada, reza ante su hijo recién nacido, tendido en el suelo. A un lado hay dos ángeles y al otro el pequeño san Juan Bautista, patrón de la ciudad, y detrás se abre un paisaje. El Louvre solo lo sitúa en el último cuarto del siglo.
Hacia 1865 estaba en el mercado de arte de Florencia, donde lo compró Giovanni Morelli, el entendido famoso por distinguir a los pintores por su manera de dibujar orejas y manos. Lo adquirió para la familia Arconati-Visconti. En 1914 la marquesa Marie Arconati-Visconti, viuda desde 1876 y anfitriona de un conocido salón parisino, lo donó al Louvre.

