
La Virgen y el Niño
Ficha
La historia
A finales de la década de 1480, la cartuja de Pavía, un inmenso monasterio al sur de Milán, era una de las mayores obras de su tiempo, y Bergognone venía a ser su pintor de cabecera. Detrás de la Virgen, a ambos lados del paño oscuro, unos cartujos de hábito blanco pasean por el recinto, uno junto a un seglar con su perro, y la fachada de la iglesia aparece tal como estaba entonces, sin terminar, con la mampostería en bruto, las vigas a la vista y un cobertizo para los obreros. El Niño juega con un rosario de cuentas rojas, y el librito del antepecho está abierto por el comienzo de maitines, la primera oración del día. En 1866 una propietaria milanesa ofreció la tabla a sir Charles Eastlake, director de la National Gallery, sin saber que había muerto el año anterior. La compró su viuda, y el museo la adquirió en la venta de sus bienes en 1894.




