
La Virgen del velo
Ficha
La historia
El Niño duerme, y el sentido está en la tela sobre la que descansa. La devoción de finales de la Edad Media se había acostumbrado a leer en el sueño del recién nacido la muerte anunciada de Cristo, en buena parte a partir de las Meditaciones sobre la vida de Cristo, un libro leído en toda Europa y atribuido entonces a Buenaventura. El velo vale como sudario.
Bergognone pintó esta tabla hacia 1513, tarde dentro de una carrera larga. Al fondo rezan dos cartujos, y por eso se piensa que viene de la Cartuja de Pavía, donde había trabajado durante años.
De esta composición existe una variante muy cercana en colección privada. Allí el Niño sostiene unas cerezas, la tela bajo él es amarilla y el agua y la isla dejan paso al campo que rodea la Cartuja.




