
Leonardo da Vinci, The Virgin and Child with Saint Anne, 1511. Wikimedia Commons. · PD
La Virgen y el Niño con Santa Ana
Ficha
La historia
Leonardo trabajó en esta tabla durante más de 15 años y nunca la dio por terminada. La empezó hacia 1503 en Florencia y aún la retocaba al final de su vida, cuando el rey Francisco I lo acogió en Francia, en la casa de Cloux, junto al castillo de Amboise. Allí murió en 1519, y el cuadro seguía en su taller. Santa Ana sostiene sobre su regazo a la Virgen, que es su hija, y esta se inclina hacia el Niño Jesús, que a su vez abraza a un cordero. Tres generaciones encajadas en una sola pirámide de cuerpos, y un animal que anuncia el sacrificio futuro. La montaña azulada del fondo se disuelve en esa neblina sin contornos duros que Leonardo llamaba sfumato. Existe una versión anterior de la misma idea, un gran cartón dibujado que hoy se guarda en Londres, con la escena dispuesta de otro modo. Francisco I se quedó con la pintura para la colección real francesa, y de ahí pasó al Louvre, donde cuelga a pocos pasos de otro Leonardo que su dueño tampoco quiso entregar nunca.




