
Sandro Botticelli · PD
La Virgen y el Niño con el joven san Juan Bautista
Ficha
La historia
En la Florencia de finales del siglo XV existía un mercado doméstico para esta clase de imágenes. Los talleres, el de Botticelli entre ellos, producían tablas de devoción destinadas a las habitaciones y a los oratorios privados de las casas acomodadas, y de ahí que se conserven tantas variantes de un mismo esquema. Esta se pintó hacia 1495 o 1500. María está de pie ante un atril de rezo, con el Niño en brazos, y Juan Bautista, todavía un niño, reza a su lado. Los cuerpos y los paños quedan reducidos a unas pocas líneas y contornos. En 2020 la tabla figuró en la exposición que la galería de Dresde dedicó a Rafael y a la Virgen.




