
El pastel blanco. Retrato de Emiliana Concha de Ossa
Ficha
La historia
La retratada es chilena. Emiliana Concha de Ossa, hija de Melchor Concha y Toro, el fundador de la viña que lleva su apellido, llegó en 1888 al taller parisino de Boldini con dos hermanas, y el pintor eligió trabajar con la menor. Lo hizo al pastel, una técnica reservada por lo común a cabezas y formatos pequeños, sobre un papel de 225 centímetros de alto, de cuerpo entero y a tamaño natural. Al año siguiente la obra se expuso en la Exposición Universal de París, la de la recién levantada torre Eiffel, y obtuvo medalla de oro. Una segunda versión viajó a Sudamérica con la familia. Esta se quedó en el taller hasta la muerte del pintor, y su viuda, Emilia Cardona, se la regaló a Mussolini, que la destinó a Brera. Hoy se ve en la sala 40 del Palazzo Citterio, la segunda sede de la pinacoteca, abierta al público en diciembre de 2024.


