
Diego Velázquez, Three Musicians, 1618. Wikimedia Commons. · PD
Los tres músicos
Ficha
La historia
Antes de convertirse en el pintor del rey, Velázquez pintó en Sevilla escenas de taberna y cocina, los llamados bodegones. Este es uno de ellos, de hacia 1618, cuando el artista tenía unos 19 años. Tres jóvenes se apiñan en torno a una mesa: uno rasga un instrumento de cuerda, otro canta y un tercero levanta una copa, y entre el pan y el vino hay comida humilde tratada con un cuidado casi de retrato. La luz cae dura desde un lado y modela los rostros sobre un fondo oscuro, a la manera tenebrista que entonces llegaba de Italia. El detalle que suele pasar inadvertido está al fondo, donde un mono sostiene una pera. No es un capricho del pintor. Los músicos ambulantes de aquel tiempo solían llevar monos que bailaban y hacían muecas mientras ellos tocaban, para atraer al público y ganarse unas monedas.




