
Hans Memling · PD
Dos caballos en un paisaje
Ficha
La historia
Esta tabla es la mitad de algo. Era el ala derecha de un díptico pequeño, y la pintura que tenía enfrente, una joven con un clavel en la mano, está hoy en el Metropolitan de Nueva York. Leídos como pareja, los dos caballos son dos maneras de amar. El castaño vuelve la cabeza hacia la izquierda, hacia donde antes estaba ella, y es el de la fidelidad. El blanco no le hace ningún caso, mete el hocico en el agua y lleva un mono sentado en la grupa. La alegoría profana resulta rara en Memling, que se pasó la carrera en Brujas haciendo retablos y retratos. Los conservadores de Róterdam insisten en que el sentido completo ya no se puede recuperar, porque solo queda una de las dos tablas para leerlo.




