
Vincent van Gogh, Undergrowth, 1887. Wikimedia Commons. · PD
Sotobosque
Ficha
La historia
En julio de 1887 Van Gogh llevaba año y medio en París, compartiendo con su hermano Theo un piso en Montmartre, y en ese tiempo había cambiado por completo su manera de pintar. De los ocres oscuros de Holanda no quedaba nada. Trabajaba con toques cortos y separados, como los pintores jóvenes que frecuentaba. Aquella primavera había salido a pintar al Sena, en Asnières, con Paul Signac.
Ese verano se metió entre los árboles. La pintura francesa tiene un nombre para una vista así, sous-bois, el interior del bosque. Uno se sitúa dentro de la arboleda en lugar de mirarla desde el campo, de modo que desaparece el horizonte, casi desaparece el cielo, y quedan los troncos, la maleza baja y la luz cayendo a manchas. Los pintores de Barbizon, a los que admiraba desde sus comienzos, le habían dado prestigio al motivo, y a alguien que estaba probando una técnica nueva le venía bien, porque un suelo de bosque con luz rota es casi todo mancha y ritmo.
Pintó varios cuadros así aquel año parisino, y el motivo no lo abandonó. Reaparece en el jardín del sanatorio de Saint-Rémy y otra vez en sus últimas semanas en Auvers.




