
Jacques-Louis David · PD
Retrato inacabado del general Bonaparte
Ficha
La historia
En el otoño de 1797 el general Bonaparte volvía a París con 28 años y la campaña de Italia recién ganada, todavía lejos del poder que tendría después. David, el pintor más célebre de la Revolución, quería retratarlo con el Tratado de Campo Formio en la mano, el acuerdo con Austria firmado pocas semanas antes. Concertaron una sesión en su taller, pero el modelo no aguantaba quieto. Se paseaba, cambiaba de postura, se impacientaba, y al cabo de unas tres horas se marchó y no volvió. A David solo le dio tiempo de terminar el rostro y el cuello. El resto quedó en trazos sueltos, un cuerpo apenas empezado alrededor de una cabeza acabada. Con ese estado inconcluso ingresó después en el Louvre.




