
Florero
Ficha
La historia
Este cobre mide 16 por 12 centímetros. Cabe en una mano y, aun así, contiene una jarra de vidrio redonda repleta de flores, iluminada de lado para que brille su curva, con algunas corolas y pétalos caídos sobre la mesa de madera. Cuadritos así tenían un público muy concreto. El cardenal Federico Borromeo, arzobispo de Milán y gran coleccionista de pintura flamenca, escribió en 1625, en su Musaeum, un libro sobre su colección, que en invierno, cuando todo estaba cubierto de hielo, disfrutaba de las flores, pintadas si no había verdaderas. Quién lo pintó sigue sin saberse con certeza. En 1893 el historiador Adolfo Venturi lo atribuyó al bodegonista Abraham Mignon, y Roberto Longhi rechazó esa atribución. En 1979 Klaus Ertz lo excluyó de su catálogo como obra de un desconocido. La Galería Borghese mantiene la fórmula «atribuido a Jan Brueghel el Viejo» y lo fecha a finales del siglo XVI o comienzos del XVII.
