
Thomas Cole · PD
Vista de Florencia
Ficha
La historia
Cuando Thomas Cole mostró este lienzo en Nueva York en 1837, lo colgó junto a una vista de las montañas Catskill. Quería demostrar que dominaba por igual el paisaje viejo y civilizado de Europa y la naturaleza nueva y agreste de América. La escena de Florencia venía de lejos. En 1831, durante un viaje a Italia, Cole había dibujado a lápiz la ciudad desde la colina de San Miniato, poco antes del atardecer. Seis años más tarde, en su estudio neoyorquino, convirtió aquel apunte en esta amplia vista dorada. Entre la bruma del valle del Arno se levantan la cúpula del Duomo y la torre del Palazzo Vecchio. En primer plano, apartados de tanta historia, un pastor y unas cabras descansan en la luz del anochecer.




