
Henri Rousseau · PD
Vista del muelle de Asnières
Ficha
La historia
En 1900 París deslumbraba al mundo con su Exposición Universal y la pintura más nueva hablaba de velocidad y de luz. Este lienzo mira hacia otro lado. Henri Rousseau retrató la orilla corriente de Asnières, un suburbio fabril río abajo de la ciudad, donde el Sena arrastraba gabarras entre cobertizos y casas humildes. Rousseau había pasado años cobrando el fielato en las puertas de París, oficio que le valió el apodo del Aduanero, y aprendió a pintar solo, los domingos. A los pintores de academia su mundo plano y minucioso les parecía tieso, casi infantil. El coleccionista estadounidense Albert Barnes pensó lo contrario y reunió más obras suyas que nadie. Hoy este muelle tranquilo cuelga entre ellas en Filadelfia.




