
La Virgen con el Niño en gloria
Ficha
La historia
Cuando Altdorfer pintó esta tabla, hacia 1518, el rosario era una de las oraciones más queridas en las tierras alemanas. En la década de 1470 el dominico Jakob Sprenger había fundado en Colonia una cofradía del Rosario, y gente de muy lejos pedía que inscribieran su nombre en ella. Un sacerdote de Londres escribía en 1486 que había registrado el nombre de su protector. Bajo tutela dominica surgieron cofradías parecidas en una ciudad tras otra. El museo lee el cuadro desde esa devoción. María aparece como Reina del Cielo, y el mensaje es que a través de ella los fieles alcanzan el reino de Dios, con el rosario como camino. La tabla está pintada por las dos caras. En el reverso, que rara vez se expone, María Magdalena llega al sepulcro de Cristo la mañana de Pascua. La madera es de tilo y la tabla mide unos 66 centímetros de alto.




