
Vincent van Gogh · PD
Campo de trigo con segador y sol
Ficha
La historia
Desde la ventana de su cuarto en el sanatorio de Saint-Rémy, donde él mismo había ingresado en 1889, Van Gogh veía un pequeño trigal cerrado por un muro de piedra. Lo pintó muchas veces. A finales de junio le escribió a Theo que estaba trabajando en un segador, una figura pequeña que se afana bajo un sol enorme, y que quizá fuera el lienzo más luminoso que había hecho jamás. Le dijo a su hermano que veía en el segador una imagen de la muerte, con la humanidad como el trigo que se siega, y aun así, escribió, no había en ella nada triste. Sucedía a plena luz del día, bajo un sol que lo inundaba todo de oro. Le resultaba extraño, decía, haberlo visto así a través de los barrotes de hierro de su celda. Aquí todo es amarillo, salvo la línea de colinas violetas detrás del campo.




