
Retablo alado, probablemente de Santa Catalina (el "Retablo del Cantar de los Cantares")
Ficha
La historia
Hacia 1520 las formas del Renacimiento empezaban a llegar a los talleres austriacos, que seguían construyendo retablos a la manera gótica. Este pequeño retablo, que el Belvedere atribuye a un taller de Krems y fecha hacia 1520-1530, reúne las dos cosas. Columnas clásicas enmarcan la caja central, y las alas se abren como en un retablo medieval, talladas por dentro.
Los cuatro relieves de madera de tilo conservan restos de su dorado y su policromía originales. Uno narra un episodio de La leyenda dorada, la colección medieval de vidas de santos. San Benito vivía como ermitaño en una cueva de Subiaco, y el monje Román le bajaba pan con una cuerda y una campanilla que avisaba de cada entrega, hasta que el diablo la rompió de una pedrada. Los demás muestran a san Sebastián, a san Jerónimo penitente y la lapidación de san Esteban. La ballesta que apuntaba a Sebastián se ha perdido, y de las piedras alzadas sobre Esteban solo queda una.