
Paul Gauguin, Woman of the Mango, 1892. Wikimedia Commons. · PD
Mujer del mango
Ficha
La historia
A la mujer que sostiene un mango suele identificársela con Teha'amana, la joven tahitiana que convivió con Gauguin durante su primera estancia en la isla, en 1892. Fíjese en su vestido. Es un traje rosa, cerrado hasta el cuello y rígido, el 'vestido misión' que los misioneros cristianos habían impuesto a las tahitianas para cubrirlas, y Gauguin enfrenta ese recato importado a la figura que quería pintar como intemporal y natural. Aplicó los colores planos y encendidos casi como un fresco. Cuando expuso sus cuadros tahitianos en París al año siguiente, la mayoría desconcertó a la crítica, pero este encontró un comprador de buen ojo, el pintor Edgar Degas, que admiraba a Gauguin y lo conservó. Llegó a Baltimore a través de Etta y Claribel Cone, dos hermanas que coleccionaron arte moderno muy pronto.




