
Mujer con un cirio
Ficha
La historia
Breton fechó este lienzo en 1873, y el 22 de enero de 1874 lo compró Goupil, la gran casa de comercio de arte de París, con sucursales en varias ciudades de Europa. El número de inventario de la firma sigue estarcido en el reverso. En sus libros figuraba como Devotion, devoción, y el título le va bien: una muchacha con cofia blanca de encaje, de perfil ante un viejo muro de piedra, sostiene un cirio encendido en una mano y un rosario en la otra.
En agosto de 1874 ya se había vendido a un tal señor Williams, de Boston, probablemente los marchantes Williams and Everett, y la primavera siguiente un bostoniano llamado Thomas Wigglesworth lo prestó, al parecer con el título Devotee, a una exposición del Boston Art Club. Desde entonces no salió de la ciudad. Lo heredó Henrietta, sobrina de Wigglesworth, y de ella pasó a su hijo, Edward Jackson Holmes, nieto del escritor Oliver Wendell Holmes, que dirigió el Museum of Fine Arts y después presidió su patronato. Él lo donó al museo en 1941.
