
Joven campesina con una azada
Ficha
La historia
Breton pintó este cuadro en 1882 en Courrières, el pueblo agrícola del norte de Francia donde había nacido y al que volvía cada verano. Sus modelos eran vecinos suyos, gente a la que conocía por su nombre, y la muchacha de la azada es una de ellas.
Es una tabla pequeña, de unos 52 por 47 centímetros, con la figura muy cerca del espectador y sin escena narrativa alrededor. Ese formato reducido y ese primer plano eran habituales en la pintura naturalista de aquellos años, cuando el campesino se había convertido en un asunto de prestigio en el Salón de París.
El cuadro está hoy en Ámsterdam. El Museo Van Gogh reúne obras de los pintores contemporáneos de Vincent, y Breton fue uno de sus primeros modelos a seguir: en 1880, cuando todavía no era pintor, Van Gogh viajó hasta Courrières para verlo y se quedó en la puerta del taller sin atreverse a entrar.

