
Gustave Courbet · PD
Mujer con medias blancas
Ficha
La historia
En la Francia del Segundo Imperio, hacia 1864, el desnudo académico seguía protegido por un nombre respetable: se llamaba Venus o Diana, y así entraba en el Salón. Courbet prescindió de esa coartada. Aquí no hay diosa ni fábula, sino una mujer contemporánea sorprendida en un gesto íntimo, ajustándose una media blanca sobre la piel desnuda. Fue uno de varios lienzos abiertamente sensuales que pintó en aquellos años para coleccionistas privados, lejos de las paredes oficiales. La franqueza del cuerpo, iluminado sin pudor sobre las telas oscuras, escandalizó a quienes esperaban decoro. En 1926 la compró el estadounidense Albert Barnes, y por eso la media blanca de Courbet cuelga hoy en Filadelfia.




