
Esclavo joven
Ficha
La historia
El camino hacia el David está pensado así desde 1909. Ese año llegaron a la Galería los cuatro prisioneros de Miguel Ángel, sacados de una gruta del jardín de Bóboli, y se colocaron a lo largo del corredor principal que lleva a la Tribuna. Desde entonces, cada visitante pasa entre cuerpos a medio liberar antes de encontrarse con la figura acabada. Este parece el más joven. Como los otros, se esculpió para la tumba del papa Julio II, donde los prisioneros debían representar los vicios vencidos por las virtudes. Un brazo se dobla sobre la cabeza y la cara casi desaparece en el pliegue del codo y en la piedra tosca de detrás. Una rodilla sube y empuja hacia delante, mientras la espalda sigue unida al bloque. Ese mismo año entró también el San Mateo, otra obra que quedó a medias.





