
Zofia Zamoyska en su lecho de muerte (modelo en yeso para su sepulcro)
Ficha
La historia
La condesa Zofia Zamoyska, nacida Czartoryska, de una de las grandes familias de Polonia, había viajado al extranjero por su salud y murió de tuberculosis en Florencia en febrero de 1837, a los 58 años. Su marido y sus hijos encargaron enseguida un sepulcro a Bartolini, y a los cuatro meses este modelo ya estaba listo. Yace en un lecho de forma clásica, con la cabeza en la almohada y las manos juntas, bajo un paño fúnebre que cae en pliegues sueltos y arrugados. Eso fue lo que inquietó a la familia. En junio de 1837 uno de los hijos escribió al escultor que aquellos pliegues desordenados no eran dignos de su madre. Se quedaron. En el mármol Bartolini talló solo la cabeza con su propia mano y dejó el resto al taller. El monumento se colocó en 1844 en la capilla Salviati de la basílica de Santa Croce, donde la condesa sigue bajo el mismo paño arrugado.




