
La historia
Antonello da Messina, el pintor siciliano que adoptó la pintura al óleo a la manera flamenca, pintó más de una vez a Cristo coronado de espinas y atado con una soga. La versión de Piacenza es una pequeña tabla al óleo, firmada y fechada en 1473, y es el cuadro más preciado de un lugar que es, ante todo, otra cosa que un museo.
El Colegio Alberoni es un seminario para formar sacerdotes, y lo sigue siendo. Su fundador, el cardenal Giulio Alberoni, era hijo de un jardinero de Piacenza y llegó a primer ministro del rey Felipe V de España. En 1730 se le confió San Lazzaro, un hospital medieval de leprosos a las afueras de la ciudad que había caído en el desorden, y con el consentimiento del papa lo sustituyó por un colegio para educar a 70 muchachos pobres para el sacerdocio. Las obras empezaron en 1732 y el colegio abrió en 1751, un año antes de su muerte.
El cardenal le legó su colección. Los visitantes recorren su apartamento y su galería, con pintura flamenca que incluye obras de Jan Provost, cuadros de Guido Reni y Luca Giordano y 18 tapices de los siglos XVI y XVII. El colegio conserva además una biblioteca monumental y sus propios observatorios astronómico, meteorológico y sísmico.
