
La historia
El Museo Estatal de Hesse en Darmstadt reúne casi de todo bajo un mismo techo. Los fósiles del pozo de Messel, una antigua cantera de pizarra bituminosa cercana donde aparecieron caballos primitivos de hace 47 millones de años con su última comida aún conservada, comparten el edificio con diseño modernista y una pinacoteca que va de Bruegel a August Macke.
Esa amplitud se remonta a 1820, cuando el gran duque Luis I de Hesse convirtió sus colecciones en una fundación pública. El edificio actual llegó casi un siglo después. El arquitecto berlinés Alfred Messel, sin relación con el yacimiento de fósiles, lo concibió como una sucesión de salas pensada cada una para su colección, y se inauguró en 1906. Tras una larga renovación, reabrió en 2014.
En las salas de pintura, busque La urraca sobre la horca de Pieter Bruegel el Viejo, de 1568, un año antes de su muerte. Unos campesinos bailan en un paisaje luminoso y amplio, cerca de una horca con una urraca posada encima. El biógrafo temprano Karel van Mander escribió que Bruegel legó el cuadro a su mujer y que la urraca representaba a los chismosos, la gente a la que le habría gustado ver ahorcada. También está aquí Diana regresando de la caza de Rubens, y Paseo por el puente de Macke, pintado en 1912, dos años antes de que muriera en las primeras semanas de la Primera Guerra Mundial.


