
La historia
En 1955 el museo de Saint-Étienne, ciudad minera y armera al suroeste de Lyon, compró un móvil del escultor estadounidense Alexander Calder. El comprador fue Maurice Allemand, que dirigió el Museo de Arte e Industria de la ciudad entre 1947 y 1966. Con un presupuesto municipal escaso recurrió a los fondos del Estado, trabó amistad con artistas y marchantes e incorporó a Picasso, Le Corbusier y el pintor abstracto checo František Kupka a un museo dedicado por lo demás a las armas, las cintas y las bicicletas de la ciudad.
Sus compras se convirtieron en el núcleo de un museo propio. En 1987 abrió en un edificio nuevo del arquitecto Didier Guichard, un bloque largo y bajo revestido de baldosas cerámicas negras, justo a las afueras de la ciudad, en Saint-Priest-en-Jarez. La colección reúne hoy más de 20 000 obras desde el siglo XIX hasta la actualidad, uno de los mayores fondos públicos de arte moderno y contemporáneo de Francia. Destaca en minimalismo estadounidense, en arte pop con Andy Warhol y en Supports/Surfaces, el movimiento francés de Claude Viallat y Louis Cane, y conserva unos 1500 objetos de diseño.
Con aquella herencia llegaron también pinturas más antiguas, entre ellas unos Nenúfares pintados por Claude Monet en 1907. El museo, conocido como MAMC+, cerró en abril de 2023 para las primeras grandes obras en el edificio desde su apertura y reabrió en noviembre de 2024.
