Museo Nacional de Lublin

Museo Nacional de Lublin

Lublin, Polonia · Sitio web


La historia

Durante más de un siglo, de 1826 a 1954, el castillo de Lublin fue una prisión. Bajo dominio ruso encerró a polacos detenidos tras los levantamientos nacionales, durante la Segunda Guerra Mundial los ocupantes alemanes lo convirtieron en cárcel de la Gestapo, y después de la guerra la policía política comunista lo usó contra la resistencia anticomunista. Solo en 1957 pasó a ser la sede principal del museo de la ciudad, fundado en 1906 y elevado a la categoría de museo nacional en 2020.

El tesoro más antiguo del castillo sobrevivió a todo ello. La capilla de la Santísima Trinidad se cubrió en 1418 de frescos bizantino-rutenos, encargados por el rey Vladislao Jagellón, el soberano de Polonia nacido en Lituania, y pintados por artistas rutenos de tradición ortodoxa. Sus bóvedas góticas pobladas de santos ortodoxos hacen de ella un raro encuentro entre el arte cristiano latino y el oriental.

La pintura más conocida del castillo es «La Unión de Lublin», de Jan Matejko, un lienzo de unos tres metros de alto por cinco de ancho, terminado en 1869 para el tercer centenario de la unión de Polonia y Lituania pactada en esta ciudad en 1569. Pertenece al Museo Nacional de Varsovia y se exhibe aquí en depósito. Durante la guerra los alemanes se lo llevaron, y después apareció en Przesieka, un pueblo de los montes Karkonosze que por un tiempo se rebautizó Matejkowice en honor del pintor.

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