
Palacio de los Alberti
Prato, Italia
La historia
En una sala de este palacio de Prato cuelga una Crucifixión de Giovanni Bellini, el maestro veneciano, pintada hacia 1500. La cruz se alza en un paisaje abierto y a sus pies se extiende un cementerio judío, con las lápidas dispersas entre la hierba. Ya en el siglo XVII la tabla estaba en Florencia, en el palacio de la familia Niccolini, y así fue como una pintura veneciana acabó instalándose en la Toscana.
El edificio fue durante muchos años la sede central de la Cassa di Risparmio di Prato, la caja de ahorros de la ciudad, que reunió obras de arte ligadas a Prato y su región. Más tarde el banco pasó a la Banca Popolare di Vicenza y, tras la quiebra de esta, Intesa Sanpaolo, que se hizo cargo de su negocio, restauró el palacio durante unos tres años. Reabrió como galería en marzo de 2022, con entrada gratuita.
Unas 90 de las 142 obras de la colección están expuestas. El recorrido se abre con tabernáculos callejeros pintados al fresco a comienzos del siglo XV y pasa por una Virgen con el Niño de Filippo Lippi, el fraile pintor que trabajó años en Prato. Continúa hacia el siglo XVII y termina con esculturas de mármol de Lorenzo Bartolini, nacido en las colinas sobre Prato en 1777.
La otra pintura famosa es una Coronación de espinas, muy cercana a una versión de Viena. Durante mucho tiempo se tuvo por una copia antigua, hasta que una restauración de 1974 eliminó capas de barniz posteriores y se atribuyó al propio Caravaggio. Algunos especialistas siguen viendo la mano de un seguidor cercano, y la atribución sigue en debate.

