Real Capilla del Tesoro de San Genaro

Real Capilla del Tesoro de San Genaro

Nápoles, Italia


La historia

Tres veces al año, los napolitanos esperan para ver si una reliquia seca, venerada como la sangre de san Genaro, patrono de la ciudad, vuelve a licuarse. Las dos ampollas de vidrio se guardan en esta capilla dentro de la catedral de Nápoles, en una caja fuerte detrás del altar. La capilla está dentro de la catedral, pero pertenece a la Diputación, un organismo laico que representa a la ciudad desde que Nápoles prometió a su santo una nueva capilla en enero de 1527, para implorar el fin de la peste y de la guerra.

Las obras no empezaron hasta 1608, sobre una planta de cruz griega del arquitecto Francesco Grimaldi, y la capilla quedó terminada en 1646. El pintor Domenichino, llamado desde Roma, pintó al fresco las bóvedas y grandes retablos sobre cobre, pero murió en Nápoles en 1641 con el trabajo sin acabar. Giovanni Lanfranco, su rival de muchos años, pintó entonces la cúpula como una espiral de santos que ascienden al paraíso.

El último gran retablo es obra de José de Ribera, el pintor español que hizo su carrera en Nápoles. Pintado sobre una plancha de cobre de más de tres metros de alto, muestra a san Genaro saliendo ileso de un horno, uno de los milagros que se cuentan de él. Al lado, el Museo del Tesoro expone los regalos hechos al santo a lo largo de los siglos, entre ellos una mitra enjoyada de 1713 cuajada de miles de piedras preciosas.

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