
Casa-Museo Zuloaga
Zumaya, España
La historia
Donde el río Urola se encuentra con el mar en Zumaya, junto a la playa de Santiago, el pintor vasco Ignacio Zuloaga se construyó un mundo propio. En 1910 compró los terrenos en torno a una ermita de Santiago en ruinas, parada de peregrinos en el Camino de Santiago de la Costa, y durante la década siguiente reconstruyó la ermita románica y añadió una casa, un taller y una galería para el arte que coleccionaba.
Esa galería sigue guardando la colección reunida por Zuloaga, por su esposa, la artista francesa Valentine Dethomas, y por su padre, Plácido, célebre maestro del metal. Abarca del siglo XII al XX, con esculturas de Rodin y pinturas de Zurbarán, Goya y El Greco, el maestro nacido en Creta al que Zuloaga ayudó mucho a recuperar el prestigio. Entre los Grecos hay un Cristo en la cruz. El Goya es un retrato que durante mucho tiempo se ha dicho que representa al hermano del pintor, el sacerdote Camilo, aunque la identidad del retratado no es segura. Se vendió en una subasta en París en 1861 y Zuloaga lo compró a comienzos del siglo XX.
Hoy el conjunto funciona como Espacio Cultural Ignacio Zuloaga y abre en temporada para visitas guiadas. La ermita forma parte del recorrido, con un crucifijo tallado por el escultor Julio Beobide que policromó el propio Zuloaga.
