
Bartholomeus Spranger
1546–1611 · Países Bajos de los Habsburgo · Manierismo del Norte
La historia
Bartholomeus Spranger construyó su carrera moviéndose hacia el poder. Nacido en Amberes en 1546, se formó con pintores neerlandeses menores y luego pasó una década en Italia trabajando a las órdenes del miniaturista Giulio Clovio y granjeándose mecenas tan encumbrados como un cardenal Farnesio y el papa Pío V. Desde Roma marchó al norte, al servicio imperial: primero, brevemente, en Viena, y después a Praga.
Praga era la sede de Rodolfo II, emperador del Sacro Imperio, un gobernante más prendado del arte, la astronomía y las rarezas que del gobierno, que reunió a su alrededor a pintores, sabios y fabricantes de instrumentos en una suerte de corte-invernadero. Spranger llegó a ser su primer pintor y dio a esa corte su aspecto: desnudos alargados en poses torcidas y elegantes, dioses y diosas en pulidas escenas mitológicas, sensuales y muy artificiosas. Es el manierismo nórdico en su forma más refinada, afinado al gusto de un solo emperador.
Como ese gusto era privado y los cuadros colgaban en las salas imperiales, bien podrían haber quedado sellados dentro del palacio. Lo que llevó la manera de Spranger por Europa fue el grabado. Los grabadores, ante todo el maestro de Haarlem Hendrick Goltzius, copiaron sus composiciones y las vendieron en estampas, de modo que pintores que nunca vieron Praga aprendieron a armar una figura al modo de Spranger. Permaneció en la ciudad hasta el final y allí murió en 1611.





