El Juicio Final

El Juicio Final


Ficha

Año
1570
Técnica
óleo sobre cobre
Tipo
pintura
Dimensiones
116 × 148 cm

La historia

Cuando Bartholomeus Spranger pintó este cuadro en Roma, hacia 1570 y 1571, hacía apenas siete años que el Concilio de Trento había dispuesto, en 1563, que las imágenes sagradas evitaran toda indecencia. Sobre varios desnudos del Juicio Final de Miguel Ángel, en la Capilla Sixtina, ya se habían pintado paños. El encargo venía del papa Pío V, fraile dominico antes de su elección, y la obra estaba destinada a Santa Croce, el convento dominico que el papa fundó en su pueblo natal, Bosco Marengo, en el Piamonte.

El modelo de Spranger era más antiguo y también dominico. Siguió el Juicio Final que fray Angelico había pintado en Florencia en la década de 1420, hoy en el Museo de San Marcos, y conservó su orden, con Cristo juez en lo alto, una doble fila de sepulcros abiertos, los bienaventurados conducidos hacia la izquierda y los condenados empujados al infierno a la derecha. Entre los salvados, a la izquierda, aparece el propio Pío V, con el camauro rojo y la muceta de terciopelo rojo de sus retratos oficiales.

Está pintado al óleo sobre cobre. Donde fray Angelico aplicó pan de oro, Spranger empleó un pigmento amarillo, como han mostrado análisis científicos recientes. A comienzos de 2026 las dos pinturas colgaron juntas en Turín por primera vez.

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