Josef Rebell
1787–1828 · Sacro Imperio Romano Germánico, Imperio austríaco · Romanticismo
La historia
En 1809 las tropas francesas ocuparon Viena, y el ejército de Napoleón tendió puentes sobre el Danubio hacia la Lobau, una gran isla río abajo de la ciudad, antes de las batallas de Aspern y Wagram. La invasión empujó a un joven paisajista vienés, Josef Rebell, hacia Suiza y después a Milán. Allí encontró un protector en Eugène de Beauharnais, hijastro de Napoleón y virrey de Italia, y en 1810 pintó para él cuatro vistas de la Lobau. Una de ellas, hoy en el Belvedere, muestra a la luz de la luna el puente provisional del ejército francés hacia la isla.
Hijo de un sastre vienés pobre, Rebell había nacido en 1787 y se formó en la Academia de Viena con el paisajista Michael Wutky. Desde 1813 trabajó en Nápoles y Roma, pintando el golfo de Nápoles, la costa de Amalfi y las islas, y la luz del sur de esos cuadros le dio fama entre coleccionistas de toda Europa.
En 1819 el emperador Francisco I de Austria vio sus paisajes en una exposición en Roma y le encargó cuatro grandes vistas de la región de Nápoles, que hoy también están en el Belvedere. En 1824 el emperador lo nombró director de la galería imperial de pintura en el Belvedere Superior, sin que Rebell hubiera solicitado el puesto, y además fue profesor de paisaje en la Academia. De sus últimos años es una vista de la finca imperial de Emmersdorf, junto al Danubio, con la abadía de Melk al fondo, fechada en 1826.
En el otoño de 1828 viajó a Dresde para descansar, enfermó allí y murió tras ocho semanas en cama, pocas semanas antes de cumplir 42 años.

