
Jusepe de Ribera
1591–1652 · Corona de Aragón · Barroco
La historia
En 1616 un joven pintor español abandonó Roma rumbo a Nápoles, un paso por delante de unos acreedores a los que no podía pagar. Nápoles era entonces una posesión española, gobernada por un virrey enviado desde Madrid, de modo que un español allí podía trabajar a la vez para la élite napolitana local y para los nobles españoles de paso. Ribera se instaló para siempre. Ese mismo año se casó con Caterina Azzolino, hija de un pintor napolitano, un enlace que le abrió las puertas que un recién llegado necesitaba.
Pintaba a la manera dramática de claroscuro iniciada por el pintor italiano Caravaggio, que había trabajado en Nápoles unos años antes y había muerto allí en 1610. Ribera llevó el naturalismo más lejos, pintando santos martirizados, filósofos ancianos y al sátiro desollado Marsias con una crudeza que le valió el apodo de Lo Spagnoletto, el pequeño español. Los virreyes españoles compraban sus lienzos y los enviaban a España, y así fue como un pintor que nunca regresó allí se convirtió pese a todo en uno de sus artistas más célebres, situado hoy junto a otros maestros del Barroco español como Diego Velázquez y Francisco de Zurbarán.
Hacia comienzos de la década de 1630 su iluminación se había suavizado, del contraste tajante hacia algo más difuso. Un cuadro de 1642 de un niño mendigo con un pie deforme, hoy en el museo del Louvre de París, muestra al muchacho sonriendo y sosteniendo un papel con una petición, en latín, de limosna por el amor de Dios.
Obras
58 obras
San SebastiánJusepe de Ribera
Mujer desesperadaJusepe de Ribera, 1638
La Sagrada Familia con santa Ana y santa Catalina de AlejandríaJusepe de Ribera, 1648
El viejo usureroJusepe de Ribera, 1638
La TrinidadJusepe de Ribera, 1635
Retrato de un músicoJusepe de Ribera, 1638
San Pablo ermitañoJusepe de Ribera, 1647
La resurrección de LázaroJusepe de Ribera, 1616