
Jusepe de Ribera · PD
El viejo usurero
Ficha
La historia
Una mujer de perfil sostiene una balanza entre las manos. Si fuera joven, si no mirara de forma tan torva y si no vistiera harapos, cualquiera la reconocería como la Justicia. Su aspecto decrépito y su expresión desconfiada han hecho que se la llame vieja usurera y, más probablemente, alegoría de la avaricia. Ribera la pintó en 1638, cuando su manera se acercaba ya a la de venecianos y boloñeses, aunque el trazo rápido e intenso de la balanza y de la anciana mantiene su vieja relación con el naturalismo de Caravaggio. El lienzo formó parte del llamado Museo Napoleón, la colección que el gobierno de José Bonaparte reunió en Madrid durante la ocupación francesa. Más tarde estuvo en la colección de León Adolfo Laffitte, pasó por herencia a Xavier Laffitte y así llegó al Prado en 1930.




