Taller de Diego Velázquez

España · Barroco


La historia

En el verano de 1623 un joven pintor sevillano terminó su primer retrato de Felipe IV, el rey de España, que tenía 18 años. Según Francisco Pacheco, maestro y suegro del joven pintor, el valido del rey, el conde-duque de Olivares, declaró que nadie había retratado de verdad al rey hasta entonces, y Felipe mandó que desde ese momento ningún otro pintor lo retratase. El joven era Diego Velázquez.

Aquella orden creó un problema de abastecimiento. Embajadas, virreyes, conventos y casas nobles querían la imagen del rey, y un solo hombre no podía pintarlas todas. Así que el taller que Velázquez tenía en el palacio real de Madrid producía réplicas, pintadas por ayudantes a partir de sus propios retratos.

Taller de es la etiqueta para una obra hecha de ese modo. Dice que el diseño es de Velázquez y que el lienzo salió de su taller, aunque el museo no ve en él su propio pincel. Afirma más que seguidor de, que designa a otro pintor que trabaja a su manera, y menos que Velázquez y taller, donde el maestro comparte el lienzo con sus ayudantes. Entre las réplicas que se conservan hay varias de su retrato de cuerpo entero del joven rey de pie y vestido de negro.

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Obras

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