
Workshop of Diego Velázquez · PD
La Fuente de los Tritones en el Jardín de la Isla, Aranjuez
Ficha
La historia
La corte pasaba en Aranjuez un mes cada primavera, normalmente abril, en una de aquellas residencias reales repartidas a menos de cien kilómetros de Madrid, adonde se había fijado la corte en 1561. El lugar, a orillas del Tajo, tenía fama de vergel. Hacia 1654 Felipe IV emprendió una campaña para dotar de fuentes las avenidas de los jardines más próximos al palacio, y la primera verdaderamente monumental fue ésta, de mármol y con tres tazas, inaugurada en 1657 según declara una inscripción a sus pies. Los tritones que le dan nombre son los tres seres mitad hombre mitad pez de la taza baja, y la diferencia de tamaño entre ellos y los paseantes del primer término deja claro lo grande que era el conjunto. Esas figuras recuerdan además para qué servía un jardín así, que era para tratarse y dejarse ver. El cuadro se pintó para una sala del propio palacio de Aranjuez, donde colgaba junto a otras vistas de jardines reales, prolongando dentro la experiencia de fuera. El Prado lo fecha después de 1657 y no lo da a Velázquez. Durante parte del siglo XIX se tuvo por suyo, y hoy se apunta a pintores de su entorno, como Juan Bautista Martínez del Mazo, su yerno, o Benito Manuel Agüero. En 1846 la fuente se trasladó al Campo del Moro, en Madrid, donde sigue.




