
Niño espulgando a su perro
Ficha
La historia
En 1840 el banquero y coleccionista de Ámsterdam Adriaan van der Hoop compró una tablita con un niño que le quita las pulgas a su perro, convencido de que era de Gerard ter Borch. No lo era. El historiador del arte Carl von Lützow la identificó como copia en 1870, y los estudios recientes del Rijksmuseum, que la conserva en préstamo de la ciudad de Ámsterdam, han mostrado que se hizo para engañar, con una red de grietas pintada para simular vejez. La dendrocronología de su roble apunta a una fecha hacia 1728 o posterior. El original que imitaba es este cuadro, pintado por ter Borch hacia 1655. El niño, vestido para ir a la escuela, espulga el pelaje del animal con total entrega, mientras sus cuadernos quedan olvidados a su lado. El museo lee esa constancia de dos maneras, como imagen de limpieza y cuidado domésticos y, a la vez, como advertencia contra la ociosidad. Junto al original, el niño del falsificador resulta más rechoncho y el escorzo menos marcado.




