
Mujer tocando el laúd para dos hombres
Ficha
La historia
En las Provincias Unidas de la década de 1660, tocar música en casa era una forma aceptada de que los jóvenes se conocieran, y estaba tan unida al galanteo que muchos cancioneros contenían solo canciones de amor. Ter Borch pintó esta reunión hacia 1667 o 1668 y la mantuvo del todo decorosa. Una joven con chaqueta de raso amarillo toca la tiorba, un laúd grande de mástil largo. Sus ojos siguen la mano alzada del hombre sentado frente a ella, que tiene su propia partitura y parece marcar el compás, y el hombre de la capa, detrás, mira esa misma mano. Las insinuaciones son mínimas, una cama en la penumbra del fondo y un perrito que entra por la puerta abierta. Ter Borch armó la habitación con piezas que ya había usado, y el candelero y la caja de plata de la mesa reaparecen en otros cuadros suyos.




