
Un edificio de embajada en Pera
Ficha
La historia
Desde 1612, cuando Cornelis Haga llegó como primer enviado neerlandés ante la corte otomana, la legación de los Países Bajos en Estambul ha estado en la misma colina de Pera, el barrio al otro lado del Cuerno de Oro donde se instalaban las embajadas europeas. Este lienzo muestra el edificio tal como era en el siglo XVIII, con un jardín ordenado de árboles y parterres delante. El Rijksmuseum explica cómo se construían estas embajadas. Una planta baja de piedra alojaba al servicio y, encima, un piso de madera reunía las salas donde el embajador recibía a sus visitas.
La madera era el punto débil. Los grandes incendios de Estambul se llevaron la embajada más de una vez, entre ellos el de 1767, y en la década de 1850 se reconstruyó en piedra. Ese edificio, el Palais de Hollande, sigue en pie en el mismo lugar y alberga el consulado general neerlandés. El museo atribuye esta vista al taller de Jean Baptiste Vanmour y solo la fecha de forma amplia, entre 1720 y 1744 aproximadamente.




