
Un otoño italiano
Ficha
La historia
En 1844 Thomas Cole estaba de nuevo en el pueblo de Catskill, dos años después de volver de su segundo largo viaje por Europa, e Italia aparecía una y otra vez en sus cuadros. En junio de ese año llegó desde Hartford Frederic Church, con 18 años, para estudiar con él, y pasó dos años en el taller donde se pintaban lienzos como este. El cuadro encontró comprador en 1848, el año de la muerte de Cole. Ya en 1863 pertenecía a Robert Hoe, de la empresa neoyorquina de prensas de imprenta, y cuando la colección Hoe se subastó en 1911 lo compró T. B. Walker, maderero de Minneapolis. Su colección se convirtió en el Walker Art Center, que con el tiempo se volcó en el arte moderno, y en 1989 el centro llevó el Cole a subasta en Sotheby's, en Nueva York. No se vendió, y el Museum of Fine Arts lo compró ese mismo año. Cole pintó una segunda versión, hoy en Oklahoma City. En esta, su nombre y la fecha, T. Cole 1844, están escritos sobre una roca, abajo en el centro.




