
Francisco de Zurbarán · PD
Ángel con incensario
Ficha
La historia
Los cartujos de Jerez de la Frontera vivían en clausura: cada uno en su celda, reunidos solo para algunos oficios y sin apenas trato con nadie de fuera. Para su monasterio de Nuestra Señora de la Defensión encargaron a Zurbarán un conjunto grande de pinturas, y este ángel, pintado hacia 1638, formaba parte de él. Colgaba en el pasillo que llevaba al sagrario, la sala donde se guardaba el pan consagrado, así que se hizo para ser visto por unas pocas decenas de hombres callados y por casi nadie más. El ángel sostiene un incensario, el brasero colgado de cadenas con que se esparce el humo aromático, y está pintado sobre tabla en vez de lienzo, poco más de un metro de alto. La desamortización suprimió el monasterio en la década de 1830 y el conjunto se dispersó. Cuatro de los grandes lienzos acabaron en Grenoble, otros en Poznan y Nueva York, y este ángel y su compañero llegaron al museo de Cádiz.




