
Erasmus Quellinus II · PD
Baco y Ariadna
Ficha
La historia
Ariadna llora, y lo que dice está en los Fastos de Ovidio. Se queja de que Baco repite con ella lo que ya le hizo Teseo, abandonarla en una playa. Mientras habla, el dios se le ha acercado por detrás, y el poema cuenta que la abraza de repente y le enjuga las lágrimas con besos. Ese es el instante que Svetlana Alpers reconoce aquí, posterior al encuentro en Naxos que pintó Tiziano. La postura de Ariadna sigue una descripción de Filóstrato, escritor griego que imaginó por escrito toda una galería de cuadros, con el pecho descubierto hasta la cintura, el cuello echado hacia atrás y la mano izquierda sujetando el manto para que el viento no se lo lleve. El lienzo mide 180 centímetros de alto por 95 de ancho, un paño estrecho en el que las dos figuras se apilan. Erasmus Quellinus lo pintó entre 1636 y 1638 a partir de una tablita de Rubens hoy en Róterdam, girando algo menos el rostro de ella.




