
Vincent van Gogh, Basket of Apples, 1885. Wikimedia Commons. · PD
Cesta de manzanas
Ficha
La historia
En el otoño de 1885 van Gogh se quedó casi sin modelos en Nuenen. El párroco del pueblo, Andreas Pauwels, andaba advirtiendo a sus feligreses de que se mantuvieran lejos del pintor y de su taller, y cuando Gordina de Groot, una campesina que había posado muchas veces para él, quedó embarazada, el pueblo dio por hecho que el hijo era suyo. No lo era. Los modelos dejaron de venir igual.
Así que pintó cosas. Manzanas, patatas, nidos de pájaro, puestos sobre una mesa, en tierras y verdes, un estudio detrás de otro durante aquellas semanas. Esta cesta es uno de ellos, un lienzo pequeño, de unos 34 por 44 centímetros.
A primeros de octubre tomó el tren a Ámsterdam con Anton Kerssemakers, un curtidor de Eindhoven que pintaba como aficionado, y se quedó largo rato ante La novia judía de Rembrandt, en el Rijksmuseum, abierto aquel mismo verano.




