
Google Arts & Culture — KwF-AdF1REQl6w · PD
El dormitorio en Arlés
Ficha
La historia
El 16 de octubre de 1888 Van Gogh le contaba a su hermano Theo que estaba pintando su propio cuarto y que allí el color tenía que hacerlo todo, sugerir el reposo y el sueño, calmar la imaginación. Esperaba a Paul Gauguin, que había aceptado venir a compartir con él la Casa Amarilla de Arlés, y colgar cuadros en las paredes era parte de los preparativos, igual que comprar camas y sillas. De ahí esos planos tan simples puestos uno junto a otro, la pared clara, las dos sillas de madera, la manta roja. La habitación se inclina porque la esquina real de la casa estaba torcida. Más tarde el edificio sufrió una inundación y el lienzo quedó dañado. Desde el sanatorio de Saint-Rémy pintó otras dos versiones, una de ellas pequeña, pensada para su madre y su hermana.





